Pagas una buena fibra, pero los vídeos se cortan, las videollamadas se congelan y en la habitación del fondo casi no llega la señal. En la mayoría de casas el problema no es la conexión que llega del operador, sino cómo se reparte el Wi-Fi dentro. Estas son las soluciones que más funcionan, empezando por las gratuitas.

Antes de nada: comprueba tu velocidad real

Haz un test de velocidad (por ejemplo, en fast.com o speedtest.net) en dos situaciones: con el ordenador conectado al router por cable y por Wi-Fi junto al router. Si por cable la velocidad es correcta, tu fibra funciona bien y el problema está en el Wi-Fi. Si por cable también va lenta, llama a tu operador.

1. Reinicia el router

Parece un tópico, pero funciona. Apágalo, espera 30 segundos y vuelve a encenderlo. Esto libera memoria y, a menudo, cambia el canal Wi-Fi a uno menos saturado.

2. Colócalo en el lugar adecuado

  • En una zona central de la casa y en alto, no en el suelo.
  • Fuera de muebles cerrados y lejos de espejos, peceras o electrodomésticos como el microondas.
  • Las paredes gruesas y los suelos de hormigón frenan mucho la señal: cuantas menos haya entre el router y tus dispositivos, mejor.

3. Usa la banda correcta: 2,4 GHz o 5 GHz

Los routers actuales emiten en dos bandas. La de 5 GHz es mucho más rápida, pero llega a menos distancia. La de 2,4 GHz llega más lejos, pero es más lenta y está más saturada. Si estás cerca del router, conéctate a 5 GHz. Muchos routers unifican ambas en una sola red y eligen automáticamente.

4. Cambia el canal Wi-Fi

En pisos con muchos vecinos, todas las redes compiten por los mismos canales. Desde la configuración del router (normalmente entrando en 192.168.1.1 desde el navegador) puedes elegir un canal menos ocupado. Apps como WiFiman o Analizador de WiFi te muestran cuáles están más libres.

5. Revisa quién está conectado

Desde la app de tu operador o la configuración del router puedes ver todos los dispositivos conectados. Si aparece alguno que no reconoces, cambia la contraseña del Wi-Fi y usa el cifrado WPA2 o, mejor, WPA3.

6. Controla lo que consume en segundo plano

Las actualizaciones de consolas y ordenadores, las copias de seguridad en la nube o una televisión emitiendo en 4K pueden acaparar la conexión. Programa las descargas pesadas por la noche.

7. Conecta por cable lo que no se mueve

La televisión, la consola o el ordenador de sobremesa funcionan mejor con un cable de red. Además, liberan el Wi-Fi para los móviles. Si el router está lejos, los adaptadores PLC llevan internet a través de la instalación eléctrica.

8. Actualiza el router o pide uno nuevo

Si tu router tiene muchos años, puede no soportar los estándares actuales (Wi-Fi 5, Wi-Fi 6 o superiores). Muchos operadores lo cambian gratis si lo solicitas.

9. Amplía la cobertura con un sistema mesh

En casas grandes o de varias plantas, un solo router no basta. Los repetidores clásicos son baratos, pero suelen reducir la velocidad a la mitad. Los sistemas mesh (varios puntos que forman una única red) son más caros, pero ofrecen una cobertura uniforme y te mueves por la casa sin cortes.

10. Revisa el dispositivo, no solo la red

Si solo un aparato va lento, el problema puede ser suyo: un móvil antiguo, un sistema sin actualizar o una funda metálica. Prueba a «olvidar» la red y volver a conectarte.

En resumen

Empieza por lo gratuito: reiniciar, recolocar el router, usar la banda de 5 GHz y conectar por cable lo que puedas. Solo si con eso no basta, invierte en un router nuevo o en un sistema mesh.

Redacción Noticias 911


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *