Muchos robos de cuentas ocurren porque usamos contraseñas débiles o la misma contraseña en todas partes. Cuando una web sufre una filtración, los delincuentes prueban esa misma combinación de correo y contraseña en Gmail, Instagram o el banco. Proteger tus cuentas es más fácil de lo que parece. Te lo explicamos paso a paso.
Los errores más comunes
- Usar la misma contraseña en varios sitios.
- Contraseñas cortas o previsibles: 123456, password, el nombre de tu mascota o tu fecha de nacimiento.
- Añadir solo un número al final (Maria2024, Maria2025…).
- Apuntarlas en un papel pegado al ordenador o en una nota del móvil sin protección.
- Compartirlas por WhatsApp o correo.
Cómo es una contraseña segura
La regla más importante hoy es la longitud: una contraseña larga es mucho más difícil de adivinar que una corta con símbolos raros. Recomendamos un mínimo de 12 a 16 caracteres.
Un truco muy eficaz es usar una frase de contraseña: varias palabras sin relación entre sí, por ejemplo Tortuga-Lámpara-Verano-73. Es fácil de recordar para ti y muy difícil de descifrar para un programa. (No uses este ejemplo: ya es público).
La solución definitiva: un gestor de contraseñas
Nadie puede recordar 50 contraseñas diferentes. Para eso existen los gestores de contraseñas: aplicaciones que guardan todas tus claves cifradas y las rellenan por ti. Solo tienes que recordar una contraseña maestra.
- Integrados y gratuitos: el Gestor de contraseñas de Google (en Chrome y Android) y la app Contraseñas o el Llavero de iCloud (en iPhone y Mac).
- Aplicaciones independientes: Bitwarden (con una versión gratuita muy completa), 1Password o Proton Pass, que funcionan en cualquier dispositivo.
Además de guardar, crean contraseñas aleatorias y te avisan si alguna aparece en una filtración conocida.
Activa la verificación en dos pasos
Aunque alguien consiga tu contraseña, la verificación en dos pasos (2FA) le impedirá entrar, porque necesitará también un código que solo tienes tú. Actívala al menos en:
- Tu correo electrónico (es la llave de todo: desde él se pueden recuperar las demás cuentas).
- WhatsApp: Ajustes > Cuenta > Verificación en dos pasos.
- Redes sociales como Instagram, Facebook o TikTok.
- Tu banco (la mayoría ya lo exige).
Siempre que puedas, usa una app de autenticación (Google Authenticator, Microsoft Authenticator) en lugar del SMS, que es más vulnerable.
Las llaves de acceso (passkeys)
Cada vez más servicios, como Google, Apple, Amazon o WhatsApp, permiten iniciar sesión con llaves de acceso: en lugar de escribir una contraseña, confirmas con tu huella, tu cara o el PIN del móvil. Son más cómodas y no se pueden robar con una web falsa. Si un servicio te ofrece crear una, acepta.
Comprueba si tus datos se han filtrado
La web Have I Been Pwned (haveibeenpwned.com) te permite introducir tu correo y ver si aparece en filtraciones conocidas. Si es así, cambia la contraseña de esos servicios y de cualquier otro donde la repitieras.
Resumen en 4 pasos
- Instala o activa un gestor de contraseñas.
- Cambia primero las contraseñas del correo y el banco por unas largas y únicas.
- Activa la verificación en dos pasos en las cuentas importantes.
- Usa llaves de acceso cuando estén disponibles.
Dedicar una tarde a esto te ahorrará muchos disgustos.
Redacción Noticias 911


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