El correo electrónico sigue siendo la puerta de entrada favorita de los estafadores. Un mensaje que parece de tu banco, de Correos, de Hacienda o de una tienda online te pide pulsar un enlace «urgente». El objetivo es robarte contraseñas, datos de tarjeta o instalar programas maliciosos. A esta técnica se le llama phishing, y aprender a reconocerla es una de las mejores defensas que existen.
Las señales de alarma
1. El remitente no cuadra
Fíjate en la dirección real, no solo en el nombre que aparece. Un correo puede mostrar «Banco Ejemplo» como nombre, pero venir de una dirección rara con letras y números al azar o de un dominio parecido pero no idéntico. En el móvil, pulsa sobre el nombre del remitente para ver la dirección completa.
2. Urgencia o miedo
«Tu cuenta será bloqueada en 24 horas», «Hemos detectado un acceso sospechoso», «Tu paquete será devuelto». Las prisas buscan que actúes sin pensar. Las empresas legítimas rara vez exigen acciones inmediatas por correo.
3. Te piden datos que ya tienen
Tu banco no necesita que le confirmes tu contraseña, tu PIN ni los datos completos de tu tarjeta. Ninguna entidad seria los pide por email.
4. Enlaces que llevan a otro sitio
En el ordenador, pasa el ratón por encima del enlace sin hacer clic: abajo verás a dónde lleva de verdad. En el móvil, mantén el dedo pulsado para ver la dirección. Si no coincide con la web oficial, no entres.
5. Saludos genéricos y errores
«Estimado cliente», traducciones extrañas, faltas de ortografía o logotipos pixelados son pistas clásicas. Aun así, cada vez hay más correos falsos muy bien escritos gracias a la inteligencia artificial, así que no te fíes solo de esto.
6. Archivos adjuntos inesperados
Facturas que no esperabas, documentos comprimidos o archivos que te piden «habilitar contenido» pueden contener programas maliciosos. No los abras si no sabes de dónde vienen.
La regla de oro
No accedas nunca a tu banco ni a ningún servicio desde un enlace recibido por correo. Si tienes dudas, abre tú mismo la app oficial o escribe la dirección de la web en el navegador. Si el aviso era real, lo verás allí también.
Qué hacer si recibes un correo sospechoso
- No pulses ningún enlace ni descargues adjuntos.
- No respondas.
- Márcalo como spam o phishing en tu gestor de correo; así ayudas a que los filtros mejoren.
- Si suplanta a una empresa concreta, puedes reenviárselo a su departamento de seguridad, que suele tener una dirección para ello.
- Bórralo.
Qué hacer si ya has picado
No te culpes: estas estafas están diseñadas por profesionales. Lo importante es actuar rápido:
- Si diste una contraseña: cámbiala inmediatamente, y también en cualquier otro servicio donde usaras la misma.
- Si diste datos bancarios: llama a tu banco por el teléfono oficial para bloquear la tarjeta y revisar movimientos.
- Si descargaste un archivo: desconecta el equipo de internet y pasa un análisis antivirus.
- Activa la verificación en dos pasos en tus cuentas principales.
- Denuncia: puedes acudir a la Policía Nacional o a la Guardia Civil. El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) ofrece además una línea gratuita de ayuda en ciberseguridad, el 017.
Cómo protegerte a largo plazo
- Usa contraseñas distintas para cada servicio, idealmente con un gestor de contraseñas.
- Activa la verificación en dos pasos.
- Mantén el sistema y el navegador actualizados.
- Desconfía siempre de lo urgente y de lo que es demasiado bueno para ser verdad.
En resumen
Ante cualquier correo que te pida actuar ya, para un segundo: revisa el remitente, mira a dónde lleva el enlace y, en caso de duda, entra por tu cuenta en la web o app oficial. Ese segundo de pausa es la mejor protección contra el phishing.

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