El phishing es una de las estafas más antiguas de internet y sigue funcionando. Consiste en un correo que se hace pasar por una empresa conocida (tu banco, Amazon, Netflix, Correos, la Agencia Tributaria) para que pulses un enlace y entregues tus datos. Con unos pocos hábitos puedes detectarlo casi siempre.
Revisa el remitente de verdad
El nombre que aparece puede decir «Banco Santander» o «Netflix», pero lo importante es la dirección de correo completa. Pulsa sobre el nombre para verla. Si es algo como soporte@netflix-cuentas-pago.com o una dirección de Gmail, es falso.
Pasa el ratón por encima de los enlaces
Antes de pulsar, coloca el ratón sobre el enlace (o mantén el dedo pulsado en el móvil) para ver adónde lleva realmente. Si la dirección no coincide con la web oficial de la empresa, no entres.
Otras señales típicas
- Saludo genérico: «Estimado cliente» en lugar de tu nombre.
- Urgencia o amenaza: «Su cuenta será suspendida», «último aviso».
- Archivos adjuntos inesperados: facturas en ZIP, documentos que piden «habilitar macros» o archivos con extensiones como .exe o .html.
- Peticiones de datos sensibles: contraseñas, PIN, número completo de tarjeta.
- Ofertas o premios de sorteos en los que no has participado.
- Diseño casi perfecto: hoy muchos correos falsos copian logos y colores de la empresa real, así que el aspecto no garantiza nada.
La regla de oro
No entres desde el enlace del correo. Si el mensaje dice que hay un problema con tu cuenta, abre tú mismo la app oficial o escribe la dirección de la web en el navegador. Si el problema es real, lo verás ahí.
Si has pulsado el enlace
- Si solo has abierto la página y no has escrito nada, cierra la pestaña: normalmente no pasa nada.
- Si has introducido tu contraseña, cámbiala de inmediato en la web oficial y en cualquier otro servicio donde la uses.
- Si has dado datos bancarios, llama a tu banco para bloquear la tarjeta.
- Si has descargado un archivo, analiza el equipo con el antivirus.
Cómo ayudar a frenar el phishing
Marca el correo como «phishing» o «spam» en Gmail, Outlook o tu proveedor: así ayudas a que el filtro lo bloquee para otros usuarios. También puedes reenviarlo a INCIBE a través de su servicio de reporte de fraudes.
Protección extra
- Activa la verificación en dos pasos en tu correo: aunque roben tu contraseña, no podrán entrar.
- Usa un gestor de contraseñas: no rellenará tu clave en una web falsa porque no reconocerá la dirección.
- Mantén el navegador y el sistema actualizados.
Redacción Noticias 911


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